Asistí a la Preparatoria de Madera en la época en que Madera South era, en realidad, el Campus Sur. Tengo muchos recuerdos positivos de mis maestros y entrenadores. La señora Nancy Blankenship nos animaba a pensar de forma diferente en la clase de liderazgo. El señor Clemensen me motivó en álgebra y las matemáticas nunca han sido mi fuerte. Podría seguir hablando de los maestros y el personal. Al servir como Representante Estudiantil ante la Junta Escolar, aprendí muchísimo, y las conversaciones con los Fideicomisarios, tanto antes como después de las reuniones, me ayudaron a elegir mi carrera universitaria.
Asistí a Fresno State, donde me especialicé en negocios con enfoque en mercadotecnia. Prepararme para la escuela de derecho y tomar el LSAT me puso muy nervioso, pero el Examen de Barra fue el más difícil que he tomado en mi vida.
En general, aprendí que son simplemente exámenes. Sin importar los resultados, al día siguiente me levantaría igual que antes. Si paso, qué bien. Si no, fue práctica — la próxima vez puedo hacerlo mejor. He tenido la fortuna de ejercer en diversas áreas del derecho. Cuando se abrió una plaza como juez, me emocioné ante el nuevo reto: ser una tercera parte imparcial capaz de garantizar la equidad y la justicia, y resolver disputas para ayudar a nuestra comunidad.
Apunta a las estrellas. Aunque no las alcances, puedes llegar a la luna. Básicamente, apunta alto, porque cada paso que das hacia tu gran sueño te servirá mientras avanzas y creces.
También recuerda la perspectiva. Un examen o un partido de campeonato puede parecer el fin del mundo. Da lo mejor de ti. Esfuérzate al máximo. Pero si no obtienes la calificación perfecta o no ganas el partido, seguirás avanzando — a la siguiente clase, a la siguiente temporada. Nadie puede detenerte excepto tú mismo.
